Tres reuniones entre la lluvia y el café.

Nos vamos reuniendo en Ávila. Ya llevamos tres reuniones con la lluvia afuera y el café dentro. Nos escuchan las columnas de granito de un palacio del siglo XVII.

Hablamos y leemos.

La segunda reunión comenzó con el recuerdo al maestro Agustín García Calvo, “libre te quiero”…

Emili Teixidor nos invitó a un largo viaje por la Edad Media de la incipiente Cataluña. Nos convirtió en trovadores que tienen en su mano la llave de la historia. Sobre un laberinto como tablero de juego de caballeros un esquema clásico de V, Propp: la huida, la superación de obstáculos, y al final la recompensa.

Las cosas de niño, de Peter Bicheel, no nos engancharon, nos llevaron a “Cuando el mundo era joven todavía” de Jurg Schubiger. Una obra genial que queremos tener entre las manos.

Nos vemos y conversamos. Decimos que “Conversación” de Gonzalo Hidalgo Bayal nos dejó atónitos, que nos volvió a enamorar del lenguaje, de la prosodia, de los palíndromos… y nos llevó a entender la lectura como un viaje al mundo de los recuerdos. Queremos seguir trabajando con esta novela..

Con “Corzo” sentimos miedo y nos perdimos entre la maleza de los bosques de Extremadura, nos envolvimos de adjetivos, y nos atrapó la búsqueda, como en “El huésped de las nieves” de Rafael Sánchez Ferlosio.

En “Aquiles y la tortuga” nos perdimos también en los “Claros del bosque” (María Zambrano) para encontrar “un campo de amapolas blancas”, título de una de las primeras novelas de Hidalgo Bayal, que identificamos con lo que no existe. Literatura, viaje iniciático, adolescencia, juventud, existencialismo, inmersión en la cultura clásica. De nuevo la búsqueda, la desaparición, el reencuentro, la dualidad, ser uno y ser otro, ser otro con uno.

De “Monólogo del enemigo”, de nuevo el otro, en el que nos confrontamos, nuestra sombra en el espejo que quisiéramos romper.

En “Reparación” el personaje que mira a otro, que vive en función del otro. Una ventana que vigila a un “fantasma”, como el de Paul Auster en la trilogía de Nueva York.

Belén Jiménez.