Nada, de Janne Teller, es el libro que hemos leído y comentado en el mes de octubre.

Muestra un interesante planteamiento filosófico existencial, de búsqueda del sentido de la vida; cuestiona los valores, las prioridades.

En general , nos ha gustado leerlo. Plantea un formato y una temática novedosa para la mayoría del grupo aunque impactante, dejando una sensación de  dureza, angustia, esperanza de que alguien ponga freno a esa espiral de crueldad.

Se perfilaron dos líneas interpretativas sobre el libro:

 

Por un lado, una persona expuso que había leído una serie de simbolismos representativos de cada etapa de la vida del ser humano. Cosas importantes de cada momento y cómo pasando por cada una de ellas, va dando sentido a la vida.

La bici, los zapatos, la mascota…

Esta persona disfrutó leyéndolo e interpretándolo así.

Por otra parte, se comentó una línea más literal, centrada en el mundo adolescente. Reflexiones sobre la vida, lo que es importante o no, el sentido de la misma, la pertenencia a un grupo…

Cómo a medida que avanza el proceso, se exige un sacrificio mayor , cómo nadie se atreve a abandonar el grupo y cómo progresivamente se va añadiendo más rencor, venganza, crueldad… Ha sido una lectura difícil.

En esta línea, sorprende el papel de los adultos: padres, familia… que se mantienen al margen e incluso cuando lo descubren, no se implican demasiado, basta con un leve castigo. También la poca importancia que da a los hechos la policía y el trato que dan al tema los periodistas aunque estos últimos, cuando llega el momento del negocio alrededor de ello, sí lo atienden y de qué manera.

Aprovecha también para reflexionar sobre el dinero, la fama y lo relativo de su valor.

Es un libro que no deja indiferente, te emociona. La autora consigue mantener el suspense, las ganas de seguir leyendo para ver hasta dónde son capaces de llegar.

Nos pareció exagerada la prohibición para adolescentes en algunos países.

En general, opinamos que como lectura dirigida podría ser útil para adolescentes.

  

Nati Martín.